The Reader/Der Vorleser (2008) de Nico Muhly

Stephen Daldry filmó en 2007 esta adaptación del libro de Bernard Schlink, Der Vorleser, contó para ello con la baza de una actriz en estado de gracia, Kate Winslet encarnando al personaje de Hanna Schmitz y con Ralph Fiennes y David Kross en la interpretación de Michael Berg en sus dos etapas vitales. Bruno Ganz, Lena Olin… completan la nómina de actores. Tras Las Horas (2002) con la contó con la partitura de Philip Glass, Daldry se valió de otra promesa de tendencias clasicistas con algunos ramalazos minimalistas, el norteamericano, Nico Muhly.

La película

El filme se mueve en la línea de su obra precedente The Hours, 2002, y al igual que en ésta, Daldry escogió un compositor, Nico Muhly, con suficientes recursos clasicistas para narrar una historia, ante todo, emotiva. The Reader esconde una fuerte carga de emociones recogidas en el libro de Schlink, escrito en 1955, pero que nos habla de la culpa, el analfabetismo, y el poder transformador de las palabras escritas y, sobretodo, leídas. Hanna Schmitz pasa de verdugo a víctima de su propio tiempo, Daldry derrumba el sentimiento de odio a través de una simple cajita de té, “un lugar donde se esconden los secretos”. Un lugar dónde Michael Berg guarda en silencio su apasionada relación con Hanna a la que mandará enterrar cerca de la iglesia dónde ella se emocionó al escuchar una coral infantil.

Daldry juega con el presente y el pasado, a través del cual nos cuenta la extraña y secreta relación entre un adolescente, Michael Berg, y una reservada mujer que lo dobla en edad. Hanna Schmitz trabaja de revisora en el tranvía de Neustadt y en el momento que le ofrecen el ascenso de categoría desaparece avergonzada por su analfabetismo.

La música

Nico Muhly fue alumno, entre otros de John Corigliano y de Christopher Rouse, su formación clásica queda pues certificada por su paso por The Juilliard School donde se graduó en música. Trabajar para Stephen Daldry tanto en el plano interpretativo como en el plano musical supone un esfuerzo para trasladar las emociones y la narrativa, así como el complejo retrato de la protagonista principal.

La entrada es una emotiva obertura para piano acompañado de cuerdas de poco más de un minuto (“The Egg”), y la coda es lo mismo, un triste e intenso final a base de una melodía cíclica que nos envuelve. El retrato de Hanna a través de las notas de Muhly funciona a la perfección. Incluso uno de los temas que podría escaparse de las melodías sostenidas, Sophie/The Lady With A Dog (Die Dame mit dem Hündchen) acaba siendo un tema que raya las notas de suspense.

El resto son temas planos, sin más lucimiento que su funcionalidad y su monotonía, “Verdict”, “I Have No One Else To Ask”, “the first bath”. Con la excepción de los tracks que susurran la acción a través de la lectura de los libros, “Reading”.

Los grandes temas de The Reader. “Cycling holiday” es uno de los mejores del score, otra vez el piano y el violín interpretan una pieza de fuerza musical que rompe con el monótono del conjunto de la obra. “Go Back To Your Friends” es una suite que contiene todos los recursos melódicos de la obra. Junto al anterior tema, conforman un buen resumen de esta partitura, que se mimetiza perfectamente con las imágenes.

Puntuación del filme: 9/10

Puntuación de la BSO: 8/10

Track list:

1. The Egg 1:06

2. Spying 2:27

3. The First Bath 2:50

4. It’s Not Just about You 1:29

5. Tram At Dawn 1:05

6. You Don’t Matter

2:41

7. Reading 1:51

8. Cycling Holiday 1:40

9. Sophie/The Lady With The Little Dog 3:00

10. Go Back To Your Friends 5:21

11. Not What I Expected 1:28

12. Handwriting 2:19

13. The Failed Visit 4:59

14.Verdict 1:35

15. Mail 3:38

16. Letters 2:39

17. I Have No One Else to Ask

3:42

18. Piles Of Books 2:13

19. Who Was She? 6:48

The Ghost Writer (2010) de Alexander Desplat

¡Grande Polanski! ¡Grande Desplat! Si algo consigue Polanski es atraernos a la atmósfera misteriosa que envuelve la isla, última residencia, del ex primer ministro británico, Adam Lang, acusado de crímenes contra la humanidad. Lo que empieza siendo una tarea rutinaria de un escritor fantasma acaba con el asesinato del propio ex ministro (Pierce Brosnan). La partitura de Alexander Desplat se convierte en una fiel narradora de la historia, deja de lado su lirismo, y nos ofrece su faceta más funcional.

La película
Un título sugerente atrae o no al público. El Escritor a secas, en su versión española, es menos sugerente que su título original, El Escritor Fantasma (aka El Escritor Oculto), me atrae más, pero alguien pensó que ello podía dar lugar a las confusiones, o alusiones racistas. De hecho nuestro escritor no tiene nombre. Adam Lang le llama “tio” y Ewan se presenta en el aeropuerto como “soy su negro”. Así que, en castellano, se quedó literalmente en El Escritor, con Ewan McGregor como cabeza de reparto, seguido por un consumado Pierce Brosnan en su papel de Adam Lang, Olivia Williams en su papel de Ruth y con secundarios como Timothy Hutton (Sidney Kroll) o James Belushi (John Maddox).

Esta co-podrucción basada en la novela homónima de Robert Harris llegaba a las pantallas en 2010, con ella Polanski nos devuelve a los clásicos del cine de espionaje a través de una fotografía en tonos grises obra de Pawel Edelman, así como de una narrativa fluida y perfectamente hilvanada. Tras Oliver Twist (2005) o El Pianista (2002) El Escritor da un giro a su filmografía más actual y nos regala este film con algunas licencias. Sin ir más lejos, ahí queda su propio gag cuando los asesores del ex primer ministro Lang le dicen que sólo puede viajar a determinados estados que no reconocen el Tribunal Internacional de La Haya, su lista se reduce a pocos estados, algunas dictaduras y Estados Unidos. Hay otros guiños, el más clamoroso, es a la obra de Alfred Hitchcock. Un tipo cualquiera, anónimo en este caso se ve envuelto en una historia de espionaje y asesinato. La misma escena de la bici nos recuerda a “North By Northwest”, o los paseos por la playa, todo ello envuelto con una partitura muy herrmaniana.

A pesar que el argumento gira alrededor de Adam Lang –o séase un ex primer ministro muy a lo Tony Blair-, pronto veremos cómo en esta historia se nos presentan algunas variables. Descartemos a The Ghost, al negro, o sea a Ewan McGregor, ya que él es el escritor, en definitiva en narrador. En la casa del ex premier hay otros personajes con intereses contrapuestos, Ruth (Olivia Williams), su esposa, la misteriosa antigua alumna de derecho de Paul Emmett, Amelia Bly (Kim Cattrall) la secretaria de Lang, en teoría su sombra… El final deparará alguna que otra sorpresa a raíz de la investigación de la muerte de su predecesor en el ferry de la isla de Martha’s Vineyard.

Para el argumento central del filme, la muerte –asesinato- de Mike McAra tiene su importancia, ya que de las pistas que (Ewan McGregor) encuentra se traza una investigación que conduce a sospechar de la verdadera personalidad de Adam Lang hasta su asesinato en el aeropuerto.

Decir, por último, que los exteriores se filmaron en la isla alemana de Sylt.

La música
Alexander Desplat es minucioso en sus trabajos. Antes de firmar esta obra a la que confiere un narrador lúdico, pocas veces se reserva este protagonismo a la flauta gutural, hizo una lectura de lo que Roman Polanski quería. En primer lugar, apoyarse en la partitura para crear un innegable ambiente hitchockiano. Eso se traduce en una atmósfera insólita, un personaje, Adam Lang, que es objeto de una investigación por parte del Tribunal Internacional de La Haya, un escritor, Ewan McGregor, que hereda la tarea de Mike McAra, un escritor. Mike McAra, muerto en extrañas circunstancias, una ex primera ministra que se mueve en la ambigüedad de su matrimonio…

Algunos tachan la obra de Desplat de herrmaniana en toda su concepción, ya hemos explicado el porqué, pero hay otras influencias de compositores que se dejaron seducir por el maestro Bernard; tales influencias las hallamos en las revisiones de Jerry Goldsmith –en “The Truth About Ruth” se nos presenta un tema muy sinfónico, cercano a lo Newton Howard en The Lady In The Water-, y esa obra imperecedera que es Basic Instict; también es muy cercano al minimalismo francés con algunas soluciones sinfónicas en la línea de James Newton Howard. Ante todo quede claro que Alexander Desplat ofrece una obra muy notable a través de un tema central que raya lo bufo narrado a partir de flautas aspiradas. El primer track, “The Ghost Writer”, es un claro ejemplo de las influencias antes mencionadas. Si no estamos ante North By Northwest (1959) es por pura incontinencia musical. En 2009-2010 Desplat se ha visto saturado de proyectos, razón por la cual algunas de sus bandas sonoras parecen entrelazarse, pero aun así sale airoso.

Si la película empieza con una trama completamente abierta la música también. A partir de esta obertura escucharemos un juego de cuerdas sostenidas al más puro estilo herrmaniano –quizás escuchemos su punto álgido en “Lang Memories”-, pero con el ritmo melódico de “Investigation”. “Bicycle Ride” es un de los pocos temas discordantes, así como “Pr Paul Emmet” se construye como una suite que incorpora la obertura de tema “The Old Man”.

Coincido con algunas críticas que he leído, “The Truth About Ruth” o “Chase In the Ferry” son temas con personalidad propia. La acción en esta última pieza viene determinada por la reiteración de nota para la sección de cuerdas. El resultado también es simple, pero impecable.

La coda de la partitura es la obertura, así como el filme empieza y acaba igual.

Para finalizar diremos que este trabajo valió a Desplat el reconocimiento de la Asociación de Críticos de Los Ángeles con el premio a la mejor banda sonora, y no fue el único al que optó en 2010. La IFMCA lo nominó hasta en 9 ocasiones, 4 por The Ghost Writer, 3 por The King’s Speech y 1 por la última de entrega de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte y la última a mejor compositor del año. No hay duda que 2010 fue el año Alexander Desplat.

Puntuación de la película: 8/10
Puntuación de la BSO: 8/10

Track list:

1. The Ghost Writer 1:43
2. Rhinehart Publishing 1:01
3. Travel to the Island 2:30
4. Lang’s Memoirs 1:46
5. Chase on the Ferry 2:33
6. Suspicion 2:52
7. Investigation 2:10
8. Hidden Documents 2:11
9. The Old Man 1:19
10. In the Woods 3:42
11. Prints 1:47
12. The Predecessor 2:30
13. Pr Paul Emmett 5:41
14. Bicycle Ride 1:54
15. Lang and the CIA 2:23
16. The Truth About Ruth 4:57
17. Ghost Writer (Reprise) – Alexandre Desplat 1:50

From Hell (2001) de Trevor Jones

Repasando comentarios publicados en Scorefilia en 2002 me quedo con esta partitura de Trevor Jones. From Hell (“Desde el Infierno” en su título español) un filme que raya el culto, y que confirió una nueva imagen del asesino en serie más famoso de la historia. Jack el Destripador. Las andanzas de Allen y Albert Hugues en el mundo del cine han tenido resultados irregulares, en 2010 repitieron en la filmación de The Book Of Eli (2010) una infumable paranoia futurista. Desde del Infierno es la excepción. Sólida, evocadora, y una excelente fotografía dan cuenta de una película de culto para los que gusten de las ambientaciones victorianas.

La película

«Jack the Ripper Returns», el asesino de Whitechapel, así debería haberse titulado este film dirigido por los hermanos Allen y Albert Hughes. El retorno del asesino más conocido de la época victoriana, del Londres escondido bajo la niebla del Támesis, no podía ser musicado por otro compositor que no fuera Trevor Jones. Si lo que requería From Hell (2001) era una atmósfera densa y evocadora, Trevor Jones se la dió firmando una partitura muy en la línea de obras precedentes como Thirteen Days (2001) o el Merlin Tv (1998).

El asesinato en serie de unas prostitutas de Whitechapel atrae la atención del inspector de policía, Frederick Abberline (Johnny Depp). La opinión pública londinense está alarmada ante la brutalidad de las muertes, la investigación de los hechos lleva a sospechar de un cirujano, ya que en el ritual de la muerte hay indicios muy claros del conocimiento de la anatomía humana. Así Abberline descarta la tesis del carnicero judío, para prestar toda su atención en los francmasones del oficio médico. Con estas premisas pronto encontrará la oposición de sus superiores.

Los Hugues se basaron en un cómic, pero la crítica no les perdonó la libertad de interpretación de algunos personajes, tales como Abberline, o de lo sangriento de algunas escenas, o incluso de uno de los aspectos más dignos, la escenificación del Londres bajo unos ojos decadentes. A pesar de una crítica regular, Albert y Allen no volverán a coincidir hasta The Book Of Eli.

La música

Desde la primera nota hasta la última From Hell es una obra típica en Trevor Jones que se construye bajo cuatro grupos temáticos perfectamente definidos:  horror,  misticismo, acción y romanticismo decadente que se sustenta en sus dos suites —In Memoriam y Pennies for the Ferryman— y que debido al capricho de los hermanos Hughes —productores ejecutivos de la edición de Varèse Sarabande— se relegaron a los tracks 2 y 12, respectivamente, cediendo su orden compositivo a la insufrible canción de Marilyn Manson The Nobodies en la introducción y el tema evasivo Bow Belle (Absinthium) en la coda.

La atmosfera que Trevor Jones confirió a su obra es plenamente decadentista y densa, y no tan descriptiva como debiera si se hubiese dedicado a seguir las pautas del género del horror del que son fieles exponentes John Frizzel o Howard Shore. Trevor Jones dejaba de lado toda épica palaciega y se adentraba en una narración neo-gótica que cae en el alternativismo. A pesar de los comentarios que se refieren a los paralelismos con Sleepy Hollow (1999) éstos no lo son tanto si tenemos en cuenta que uno de los elementos básicos en la mitología burtiana como lo es la ambientación gótica, no es la misma que utilizan los hermanos Hughes para recrear su Londres brumoso. From Hell es, por tanto, un film con aspiraciones de independiente —bajo el sello de la Twentieth Century Fox—, pero con matices propios, incluso su música se dejó impregnar de esos matices.

A pesar de poderse considerar una banda sonora de horror Trevor Jones se dejó llevar en algunos temas por su lirismo. En efecto, FROM HELL (2001) es además de mística y atmosférica, una partitura lírica con personalidad propia. Por muchos aspectos diremos que FROM HELL es una banda sonora típica en Trevor Jones, no ya por sus continuas referencias a temas de desarrolla déjà vues en Cleopatra TV (1998) o Merlin TV (1998), sino por la funcionalidad que adquiere la estructuración de la obra.

La estructura de From Hell  sigue siendo muy trevoriana dando una importancia primaria a las pistas largas por encima de las cortas. Por esto decimos que se trata de una obra típicamente trevoriana.

La suite In Memoriam es la pista introductoria que presenta varios de los temas retentivos, temas que pasan del misticismo coral al lirismo trevoriano apoyado en la percusión sintética y en algunos ritmos que nos recuerdan el Bram Stoker’s Dracula (1992) de Wojcieh Kilar y su experiencia romana en Cleopatra Tv (1998). In Memoriam es, por otra parte, una introducción típica en Trevor Jones por lo que ya hemos referido en su presentación de todos los temas que se desarrollan a lo largo de sus doce tracks. Por contra la elección de Bow Belle (Absinthium) como final de la partitura es un aspecto novedoso en un compositor sinfónico pues se trata de un tema para soprano (Amanda Floyd) y contralto (Heather Cairncroft) que es distorsionado para asimilarse al sonido de un vinilo y que en el film aparece en el momento que el inspector Fred Abberline se toma la absenta en el baño.

El verdadero final, pero, lo hallamos en el epílogo Pennies for the Ferryman que se presenta como un tema resumen con el desarrollo de temas distintos y variaciones líricas del tema romántico entre Abberline y Mary Kelly y de los místicos y decadentistas que conforman la trama central de From Hell,  temas necesarios para describirnos a un personaje como Jack el Destripador, racional y metódico y místico que aseguraba en el film que con él nacía el nuevo siglo.

El porqué de los matices místicos lo explicamos a través de la caracterización franc masona que quedaba representada a través del recurso de las voces masculinas. El secretismo —y elitismo— que rodea el mundo racional de los masones es descrito por Trevor Jones con un juego de claro oscuros, de notas tenebrosas, a veces, asfixiantes, incluso, de las que sobresalen apenas trazos líricos. Esta interrelación es más evidente cuando analizamos pistas como Royal Connections, A Spring of Red GrapesWhitechapel Murders —que tiene unas notas preliminares muy beethovianas—. En efecto, From Hell  es sobretodo música racional que describe con acierto el romanticismo y el secretismo masón incorporándolo no sólo a las notas del pentagrama sino también a los títulos: Pennies for the FerrymanA Spring of Red Grapes o The Compass and the Ruler que incorpora una impronta rítmica impropia en From Hell, confiriéndole en algunos pasajes melodías de acción que se diluyen bajo estridencias, solos de violín o notas misteriosas próximas al Twin Peaks (1990) del italiano Angelo Badalamenti.

Los temas románticos son escasos pero surgen con gran intensidad en In Memoriam y Portrait of a Prince –sin dudas la más imponente de las pistas- en relación al afecto que nace entre el inspector Fred Abberline y la prostituta Mary Kelly y a sus sueños de huir de ese Londres oscuro y costumbrista y de regresar a su Irlanda natal.

Puntuación: 8/10

Track list:

1.

The Nobodies (Wormwood Remix) [Marilyn Manson]

4:58

2.

In Memoriam

7:05

3.

Royal Connections

5:10

4.

A Sprig of Red Grapes

5:14

5.

Whitechapel Murders

7:26

6.

Chasing the Dragon

7:42

7.

Portrait of a Prince

6:51

8.

The Compass and the Ruler

6:09

9.

Marylebone Workhouse

3:53

10.

Investigation

4:16

11.

Death Coach

3:59

12.

Pennies for the Ferryman

6:26

13.

Bow Belle (Absinthium)

3:08

Categorías:cine, musica, suspense, terror

Let me In (2010) de Michael Giacchino

Dicen los puristas que siempre es mejor el original al remake, en el caso que nos ocupa Reeves nos descubre su particular forma de hacer de un filme de culto y punto, un filme poético, capaz de capar la atención del espectador a través de sus dos intérpretes Owen (Kodi Smit-McPhee) y Abby (Chloe Moretz). Para el apartdao músical Matt Reeves vuelve a confiar en el oscarizado Michael Giacchino.

La película
Una película de vampiros extrañamente seductora, una historia de amor contada en una ambientación realmente fría, Matt Reeves sale con nota de su revisión del filme sueco Låt den rätte komma in (2007). La acción se situa en Los Álamos, Nuevo Méjico, un detective (interpretado por Elias Koteas) interroga a un hombre que horas antes ha sufrido quemaduras en su rostro a causa de un ácido. A partir de esa escena se produce un salto temporal. La llegada de dos nuevos vecinos, un hombre y una chica, Abby (Chloe Moretz) levanta la curiosidad de Owen, un chico solitario, diana de las bromas pesadas de su clase.

A partir de un encuentro casual en el parque surgirá entre Abby y Owen una amistad que desembocará en algo más. Los dos, solitarios, por distintas razones se protegerán el uno al otro, esta es la argumentación de Reeves que relee a Lindqvist de manera magistral.

La música

Después de Monstruoso (2008) Matt Reeves repite con Giacchino (ganador del Oscar por Up) quien imprime en Let Me In las notas de terror magistralmente unidas a la lírica romántica. Para este nuevo proyecto Giacchino contó con la colaboración del orquestador Andrea Datzman quien también aportó la música adicional.

La partitura abre con dos temas de situación, “Hammertime” una cortísima pieza sin más atractivo que la frialdad del ambiente, y “Los Álamos”, un tema casi imperceptible en su inicio y que rompe su silencio con la instrumentación viento metal que da paso al chirrido y estridencia de la sección de cuerdas. En cierto modo se crea la confusión, o sea, un elemento del terror explorado en diversos filmes del género; no en vano hallaremos influencias de Danny Elfman –“Peeping Owen”- a través de su coral infantil, Alan Silvestri –“Bully Thy Name”, “The Back Seat Killer”-, o Bernard Herrmann… Ante todo, a pesar del marchamo de terror, este Let Me In es una extraña historia de amor.

“End credits” es una desgarradora suite para orquestra y piano que se mueve lo romántico del preciosista tema sostenido “neightbors of love”, una pieza para deleitarse de la candencia de la melodía y que tendrá versiones a lo largo del score, “invitation only”, “first date jitters” –un tema que evoca la relación de Owen y Abby-. Curiosa la descripción del chico en las notas del piano y las de la chica en las notas del celo. La timidez, la ternura y la determinación.

Giacchino explora su lado más lírica solapando la cadencia musical al estilo de narración del filme. Notable aportación de Reeves así como de esta partitura lírica que, a pesar de los chirridos, y las notas atmosféricas, tiene un lugar destacado en la música de corte romántico.

Track list:

1. Hammertime 0:59
2. Los Alamos 2:18
3. Sins Of The Father 2:17
4. Peeping Owen 4:06
5. Bully Thy Name 1:33
6. The Back Seat Killer 1:40
7. The Blood Flood 1:40
8. The Asphalt Jungle Gym 5:35
9. At Your Disposal 4:33
10. Neighbors Of Love 3:07
11. First Date Jitters 2:54
12. Killer In-Stinks 2:22
13. Acid Test Dummy 1:05
14. Visitation Rights 5:10
15. New Day On An Old Lake 1:40
16. Polling For Owen 2:35
17. Owen Remember Thy Swashing Blow 1:18
18. Blood By Any Other Name 1:38
19. Regarding Evil 3:48
20. Let Me Out 1:18
21. Virginia Territory 1:43
22. Invitation Only 2:12
23. Dread On Arrival 6:14
24. Parting Sorrows 2:56
25. The Weakest Goes To The Pool 3:43
26. Trained And Steady (Film Version) 2:14
27. End Credits 6:03
28. Trained And Steady (Original Track) 2:16

Categorías:cine, musica, OST 2010, terror

El Secreto de Sus Ojos (2009) de Federico Jusid & Emilio Kauderer

Federico Jusid firmó un trabajo excepcional para una de las grandes producciones argentinas de estos últimos años. La trayectoria de Juan José Campanella no nos descubre nada nuevo, su filmografía raya lo impecable, y en El Secreto de Sus Ojos, vuelve a exponer su lado más emotivo, romántico, a la vez que nos mantiene en vilo con una historia de suspense. Narrativa original, de principio a fin, lineal, lógica, con un desenlace sorprendente y al final de todo, una puerta que se cierra.

En Argetina batió auténticos récords, convirtiéndose en la segunda película más taquillera y la segunda en alcanzar la distinción del óscar a mejor filme extranjero en 2009. Todo ello significó un punch para director, actores y, cómo no, para su compositor fetiche, Federico Jusid, afincado en Madrid.

La película

Con el marchamo de una historia de suspense El Secreto de Sus Ojos se aupó con el Oscar a la Mejor Película extranjera en 2010, consiguiendo el reconocimiento de la crítica internacional. Campanella es un ilusionista de las relaciones humanas, allá nos queda la imagen de Irene (Soledad Villamil) en el andén corriendo para despedirse con la mirada de Benjamin (Ricardo Darín) camino de su destierro a Jujuy.

La historia contiene algunos ingredientes de la cosecha de Victor Hugo, el no perdón, la no redención de un homicidio, y la aplicación de la ley por cuenta propia.  Así entendemos mejor el argumento de este film que tiene también ciertos guiños campanellianos, como son la afición futbolera por el Racing Club de Avellaneda –curiosamente las cartas del asesino delatan esta pasión desenfrenada-, así como los amores imposibles de Irene Menéndez-Hastings (jueza y de clase alta) y Benjamín Espósito (agente de justicia) en tiempos de la dictadura argentina. Es por tanto, una historia de cine negro que surge del asesinato de Lilliana Colotto y la  investigación por parte de Benjamín, y su imbricación amorosa.

 La música

Uno debe rendirse ante esta partitura que acompaña una mejor película. Federico Jusid, fiel a su formación clásica, se mimetiza en la obra de Juan José Campanella, una pieza que evoca la melancolía, el romanticismo, y la emoción. Toda la partitura es una referencia al “amor” de Darín por Soledad, así pues la música es eso. Adaggios que fluyen y que desembocan en un matiz romántico, “Passion”, notas de piano que emanan del pasado y nos dejan en  el nocturno chopiniano “estación retiro”, una pista que contiene todo lo que hay que escuchar sobre el desagarro emocional que uno espera viendo las imágenes que se convierte en el leitmotif de la obra y que sirve de obertura en “her eyes”.  Dos versiones muy distintas son “lilliana’s theme”  para violín y “farewell” para piano.

También, y como buen cine negro, podemos escuchar los temas de suspense en “the letters”, “the bad news”, “the detainees”

Los grandes premios no llegaron a Jusid, en cambio sí, los reconocimientos, lo uno no va con lo otro.  El Secreto de sus Ojos, es una de la grandes partituras de 2009, un trabajo excepcional que no pasa desapercibido durante la exhibición del filme.

Puntuación: 9/10

Track list:

1. Her Eyes

1:47

2. The Doubt

3:01

3. Suspicious Photo

2:42

4. Passion

1:12

5. Sandoval´s Choice

1:56

6. Crime Scene

2:03

7. The Train Leaves

2:36

8. Seeking Morales

1:05

9. In the Cage

3:24

10. He´s Back

1:30

11. Finding Sandoval

1:25

12. Main Theme

1:16

13. The Elevator

1:46

14. The Letters

1:46

15. Liliana s Theme

0:44

16. The Bad News

0:57

17. The Detainees

0:47

18. Liliana´s Music Box

1:06

19. Farewell

1:41

20. Gomez

1:34

La Piel Que Habito (2011) de Alberto Iglesias

Trabajar para Pedro Almodóvar significa una audiencia fiel y una proyección internacional de cada uno de sus trabajos, la trayectoria de Alberto Iglesias con el maestro manchego es larga y muy fructífera, entre otras ha firmado Carne Trémula (1997), Hable Con Ella (2002), La Mala Educación (2004), Volver (2006), Los Abrazos Rotos (2009).

La película. ¡Qué decir de Almodóvar! La Piel Que Habito se mueve entre raccontos e historias paralelas, pero coincide en sus escenas finales con el presente. Dicho de otra forma, estamos ante cuatro capítulos que coinciden en el desenlace. Se ambientó en Toledo, en las estancias de El Cigarral Quinta de Mirabel, pero hay otra localización, en Santiago de Compostela, dónde Jan Cornet trabajaba en una tienda de ropa vintage junto a su madre y a Cristina.

Las madres son en Almodóvar elementos básicos, recurrentes, en esta ocasión, Marilia, madre de dos chicos, de Zeka un ladrón de joyerías, brasileño, y Robert Ledgard, hijo que fue adoptado por la familia que la tenía contratada en su servicio. También tiene su pequeño papel la madre de Vicente (Susi Sánchez) que conmueve a Vera en las escenas finales.

A partir de unos elementos delirantes, Almodóvar construye su trama entorno al mito de Prometeo. Al igual que Shelley, éste incorpora a su fauna, un cirujano plástico obsesionado con sus investigaciones sobre pacientes con quemaduras y los implantes de piel. Crear paralelismos con el Prometeo Moderno no resultaría más que una obviedad. En una de las primeras escenas del filme Robert (Antonio Banderas) dice que “el rostro nos identifica”, al final del metraje podemos entender esta frase. La identidad es una lucha constante y la muerte del creador es casi una necesidad para que la historia tenga un final feliz.

Todo en La Piel Que Habito tiene una explicación. Zeka –“el asalto del hombre tigre”- aún siendo un personaje de paso, y aun sin la relevancia de un rol principal, es parte del caos en el que tan brillantemente se mueve Almodóvar. Zeka explica la historia de Marilia y su relación con Roberto. El accidente en el que Gal casi muere, y en su posterior suicidio que traumatizará de por vida a Norma.

La música. La atmósfera musical que Iglesias confiere al filme es una de las bazas de La Piel Que Habito, un trabajo que ajusta sus reminiscencias en los clásicos, pero que consigue un mimetismo completo con la paranoia almodovariana. En cierta forma podemos hablar de caos, de desorden, pero, al igual que el filme, todo guarda una coherencia, la partitura es un compendio de la lucha por la identidad. Sin las imágenes, sólo obtendríamos buenas piezas, junto a ellas, obtenemos una partitura muy intensa que tiene su colofón en un final abierto, “la identidad inaccesible”.

El tema “los vestidos desgarrados” es uno de los puntos culminantes de la partitura, versión del tema “Cautiva”, compuesto por el propio Alberto Iglesias para la película Dispara (Carlos Saura, 1993). En su simplicidad es grandiosa, un referente musical que describe la lucha interna del personaje encarnado en Elena Anaya (Vera).

Las recurrencias musicales a los clásicos americanos las encontramos en temas como “El asalto del hombre Tigre”, su obertura para cuerdas explora las notas en Jerry Goldsmith en “Basic Instinct” o “Libertad Vigilada”, o de Bernard Herrmann. Mientras que la intriga se reserva para las pistas de “Prometeo Encadenado”, notas sueltas de piano que destiladas por encima del violín confieren las horas de soledad de Vicente en su secuestro.

Referente al tema de Zeka, “El asalto del hombre Tigre” Alberto Iglesias incorpora la electrónica para describir un personaje que se mueve por impulsos y que desaparece de la trama de una rápida e indolora.

La Piel Que Habito de Alberto Iglesias es una magnífica partitura instrumental, incorpora canciones y elementos electrónicos, pero ante todo es un trabajo para orquestra.

Track list:

1. Los Vestidos Desgarrados 2:34

2. Tema de Vera 2:26

3. El Cigarral 3:45

4. La Convivencia 1:23

5. El Asalto del Hombre Tigre 7:36

6. Between the Bars 3:05

7. Shades of Marble 5:51

8. Por el Amor de Amar 2:40

9. Una Patada en los Huevos 1:46

10. Prometeo Encadenado 5:00

11. La Pared Transparente 2:21

12. En el Calor de la Noche 5:59

13. Libertad Vigilada 2:34

14. Pequeña Flor 3:06

15. Se Me Hizo Fácil -Concha Buika 4:05

16. Duelo Final 7:5

17. Tributo a Cormac McCarthy 1:35

18. Rojo y Negro 4:03

19. La Pared-diario 1:21

20. Créditos – La Identidad Inaccesible 3:59

Camelot (2010) de Jeff Danna & Mychael Danna

Coros muy shoreanos (The Lord Of The Rings) alejan la percepción que teníamos del primer Mychael Danna que sólo regresa a nuestros oídos a través de los temas étnicos, “drowning of excalibur”, prueba que el mestizaje árabe en Mychael Danna sigue imperecedero. Camelot es nueva colaboración de los Danna después de ser los responsables de partituras conjuntas como, “The Imaginarium Of Doctor Parnassus”.

Otra serie. Camelot es un tema muy recurrente, el rey Arturo, Merlin, Ginebra, Lancelot, son personajes de sobra conocidos y parece imposible que alguien nos ofrezca un subproducto que nos sorprenda, y así es.

Al tratarse de una historia mitológica, y al ser, como hemos señalado, un tema muy recurrente en el imaginario de los productores de cine, los Danna se sirven de obras precedentes, la que más, LOTR, es imposible negar sus coincidencias en cuanto a la lírica que emana de los coros, “Sword Of Destiny”.

Nota: 7/10

 

 

Categorías:OST 2010 Etiquetas: , ,

The Tudors – Season 4 (2010) de Trevor Morris

Si Hans Holbein se vió obligado a pintar el cuadro de un rey, el trabajo de Trevor Morris fue igual de monumental que su partitura para The Pillars Of The Earth. Este obrero musical de la  Remote Control Productions de Hans Zimmer nos ofrece un producto con aportes étnicos y electrónicos en el encargo de Showtime para la serie The Tudor Tv dirigida y creada por Michael Hirst. En 2007 empezó la emisión de este proyecto para cuatro temporadas. En total 38 capítulos. En cuanto al apartado interpretativo la aserie contó con una numerosa nómina de actores y actrices, entre los que destacamos a su actor principal Jonathan Rhys-Meyers (Henry VIII), Sam Neill (Cardenal Thomas Wolsey), Henry Cavill (Charles Brandon, Duque de Suffolk), Natalie Dormer (Ana Bolena)… En cuanto a la apuesta musical, Trevor Morris firmó las cuatro entregas, erigiéndose en un compositor historiográfico ya que a parte de Los Pilares de la Tierra, fue el responsable de The Borgias (con la que fue nominado a los Emmy).

Dígase Remote Control Productions o Media Ventures, la impronta de la factoría Zimmer se percibe desde las primeras notas de Main Title Theme, la sintonía de Henry VIII que se repite en la obertura de toda la serie. Un tema para cuerdas pero con ritmos electrónicos que definen qué escucharemos a lo largo de los capítulos de la serie.

Tratándose de un monarca tan prolífico en sus relaciones amorosas, gran parte de su argumento se centra en sus esposas, y sólo en la cuarta sesión, la última temporada, podemos ajustar el personaje en su dimensión histórica, y es quizás el momento que Morris brilla con más fuerza, y es esta la partitura que hemos elegido para iniciarnos en la densa obra morriniana. Algunas críticas especializadas coinciden en ello, esta es la partitura más coherente de las cuatro entregas.

The Tudors Season 4 crece y se desarrolla desde los Main Titles hasta el emotivo final “It’s Well Done / The End Of A Dinasty”. La lírica se nota a faltar, Morris liga su poesía musical a  cada una de las mujeres del rey y consiguió en el Jane Seymour’s Theme uno de los momentos más emotivos de la obra. Tema para piano que destaca por su lírica, lo mismo que el corte “Time Of Which We Have No Knowledge” concebido a partir de la misma base. En cambio otros temas románticos son más comedidos, incluso en lo instrumental, “Brandon Loves Bridgette”.

La acción se enmarca en las escenas del sitio de Boulogne, ejemplo de ello “Henry arrives in for war”, y como no deja de ser recurrente, toda acción en RCP requiere de los recursos electrónicos zimmerianos, “lighting the fuse”, concluyendo en un tema in crescendo “Boulogne Falls” que bien merece ser escuchado varias veces antes de avanzar con las siguientes piezas. The Tudors se caracteriza por la intriga, “Surrey Plots For The Prince”, “Anne Askew Examined More Closely”, melodías de desarrollo sustentadas en las cuerdas y sintetizador.

Y llegamos a los grandes temas de esta cuarta entrega, “I The Eight Henry / Brandon Lux Aeterna” precedido por un tema de receso, “Time Of Which We have Knowledge”; concebido como una pista mística, nos evoca, no hay otra palabra posible, la muerte de Charles Brandon el que fuera el más leal general del rey. La música se concibe como fiel apoyo de las imágenes. Brandon y Henry VIII frente a frente en sus últimos momentos. A Morris no se le ocurrió algo más apropiado que un réquiem “lux aeterna” para llevarnos ante el sepelio a Brandon. 

La poética de la muerte sigue en “Henry Says Goodbye To His Family” y en “Henry Dreams Of Death”, y en su tema culminante “It is Well Done / The End Of A Dinasty”, a través de las revisiones orquestales del leitmotif principal.

En resumen, The Tudors es una excelente manera de conocer la obra de Trevor Morris que a través de su historicismo construye una narración evocadora a la vez que una compleja trama melódica.

Nota: 9/10

Track list:

  1.The Tudors main Titles

1:35

  2. Dancing In the Rain

1:32

  3. An Emotionally Detached King

2:00

  4. From their Bellies Like Two Sparrows

1:14

  5. Culpepper’s Secret Rendezvous

2:04

  6.  Yours as Long As Life Endures

1:40

  7.  A King’s Procession

1:52

  8. Katherine and Culppepper Have Sex

2:52

  9. Dereham Tortured

0:39

10. The Execution Ballet

4:36

11.  Henry Gets drunk With Women

0:58

12. Praying For The Prince’s Life

1:11

13. Henry Arrives In For War

2:57

14. Lighting The Fuse

0:57

15. Boulogne Falls

1:38

16. Brandon Loves Bridgette

1:16

17. Anne Askew Examined More Closely

2:54

18. Mary Told Of Chapuys Death

2:00

19. Surrey Plots For The Prince

1:08

20. Anne Askew Burned

3:03

21. Henry Asks Parliament For Unity

2:02

22. Surrey Found Guilty

3:12

23. Time Of Wich We Have No Knowledge

0:48

24. I The Eight Henry / Brandon Lux Aeterna

4:05

25. Henry Says Goodbye To His Family

2:36

26. Henry Dreams Of Death

1:34

27. It is Well Done / The End Of A Dinasty

2:46

Categorías:grupo hans zimmer, OST 2010 Etiquetas: , , ,

The Eagle (2011)

Para Hollywood del Imperio Romano sólo interesa el muro de Adriano y sus peripecias, estos últimos años hemos visto correr centuriones colinas arriba y debajo de Escocia en The King Arthur (2004), o en de Centurion (2010), dos títulos que sirven de preludio a esta The Eagle, la Legión Perdida, basada en una supuesta teoría que explica la disolución de la IX Legio más allá del muro adrianeo, cosa incierta y que históricamente seria fácilmente rebatible, ya que la IX luchó en Oriente en el contexto de su “pérdida”. Una película la de Kevin Macdonald con ciertas libertades, pero que se mantiene en la épica de Centurion; la partitura fue asignada a Atli Orvarson quien confiere un lirismo muy convencional a las imágenes y no rehuye de las influencias de Clint Mansell.

Categorías:2011, musica

Kimberly (2000) de Basil Poledouris

Después de Serial Mom (1996) y Mickey Blue Eyes (1999) Basil Poledouris no había vuelto a la escena de la comedia. Varèse Sarabande editaba Kimberly (1999/2000) un año más tarde de que se estrenase el film de Frederic Golchan. Al contrario que éste, su banda sonora ha conocido una mayor difusión. Con esta partitura que, como destaca parte de la crítica, tiene momentos que recuerdan a Georges Delerue y Jerry Goldsmith, Poledouris retornaba a una de sus asignaturas pendientes: la comedia. En cierta manera los temas de Kimberly son variados, romanticos, jazzísticos, épicos y, hasta incluso, delirantes. Su fórmula no es otra que la composición de temas rítmicos y asimétricos. Nos referíamos a su asignatura pendiente porque desde los años ochenta Poledouris no había vuelto con asiduidad a los efectos comicistas. Entonces primaban más los proyectos para films épicos o con argumentos que necesitaban de un tono melódico lo suficientemente marcado. Serial Mom significó una revisión a las posibilidades de la comedia. Mickey Blue Eyes a pesar de contar con apenas diecinueve minutos abrió paso a este Kimberly que se presenta como uno de los trabajos más frescos del último Poledouris. El argumento del film es un tanto pretencioso en cuanto busca la situación cómica de un hecho morboso. El embarazo de Kimberly sirve de pretexto para narrar la historia de cuatro hombres enamorados de la misma mujer y viceversa. El guión de la historia dejaba abierta las posibilidades de la partitura. Por una parte Kimberly es romántica, por otra rebosa de temas intrascendentes que sugieren situaciones cómicas y temas como Rush to the Hospital que dejan entrever la acción, aunque desde un punto de vista informal. Esta variedad temática se plasma en la variedad instrumental y melódica. El piano, los oboes, el sintetizador, el saxofón, las trompetas —imponentes en Kimberly Main Title—, la guitarra, los clarinetes… todos tienen su protagonismo en esta partitura. Los temas románticos son claras reminiscencias del Poledouris orquestal, la pista Dating and Training es un claro ejemplo. En un sentido diferente destacamos New Years / Benchkisses. La música nos recuerda a las viejas nanas de cuna, introduciendo un efecto de campanitas que crea una melodía hogareña, dulce y apagada. Se torna delicada invitando a dormir, emulando la música de sonajero. La variedad, decíamos, es la característica de esta partitura. Nos hemos referido a los temas románticos, ahora bien, si Kimberly tiene algunas pistas sobresalientes estas se han de buscar en las melodías cuasi épicas. De este modo Kimberly Main Title es además de la obertura el tema retentivo —se repite en dos ocasiones más, The Race, Proposal / Finale— y es, por otra parte, el que peor define la obra aunque sea el que suene más espectacular. Poledouris trabaja estos temas con la orquesta aunque dando mayor importancia a elementos marginales hasta ahora, como el protagonismo de las trompetas y confiriendo a las notas cruzadas de los violines un papel de ornamento. Esta banda sonora es sin duda uno de los trabajos que habrían caido en el olvido a causa de la escasa comercialidad del film de Golchan, pero que, sin embargo, muestra una nueva faceta en Poledouris.

Categorías:musica
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.